Hola, Álvaro.
En realidad me siento un poco estúpida escribiendo esto aquí, sin tener idea siquiera de si algún día lo leerás.
¿Sabes ese sentimiento de sonreír porque crees que es lo que debes hacer? Solía tenerlo, a menudo. Pero entonces tú entraste a mi vida como los rayos del sol, alumbrándola, volviendo de colores lo que antes era gris. Literalmente, tú me enseñaste a sonreír y no porque crea que deba a hacerlo, sino porque de verdad tengo ganas.
Por tí he conocido a mucha gente que de verdad merece la pena, entre ellas mis alvaricoquesas, que a pesar de que las conozco de poco y no en persona, las quiero más que a mi vida.
Eres de las personas más grandes que jamás conoceré, y eso que aun no te conozco.
¿Gracias a ti He aprendido a vivir? No exactamente "gracias a ti", sino "por ti", tú me has enseñado, tu sonrisa creó la mía. No quiero un mundo sin tí, tú eres mi mundo.
Estoy abriendo mi corazón sin saber siquiera quien llegará a leer esto, y dirigiéndome a ti sin saber si tú lo harás.
Recuerdo el día que te conocí, no parabas de sonreír y yo... yo solo podía temblar. Me diste dos besos, me dijiste "hola, guapa", hacía años luz que no me decían guapa, pero tú me lo llamaste, y me hiciste sentirlo, por primera vez en meses me sentí especial. Estaba tan nerviosa que ni siquiera te abracé, ni esa vez ni ninguna de las que te he visto, y es algo por lo que muero de ganas. Aunque, mirándolo por otra parte, el no haberte abrazado es una de las cosas que me incitan a ir a verte, a veros, una y otra vez, hasta que consiga hacerlo.
No te puedes ni imaginar lo que un simple gesto tuyo como darme la mano en un concierto, o pasar tu mano por mi cintura en una firma de discos provoca en mi.
A veces me quedo durmiendo mientras lloro y sueño contigo, es mágico, me despierto sonriendo.
Escuchar tu voz en las canciones o entrevistas, mirar tus preciosos ojos ojos en una fotografía, leer tus tweets(aunque no sean dirigidos a mi) hace que toda la mierda que trago durante el día(perdón por la vulgaridad) se vuelva un poquito mas soportable.
Desearía encontrar el modo de agradecértelo, abrazarte muy fuerte y dejar a un lado los nervios y las lágrimas para que mis labios pudiesen dibujar un simple "te quiero" dedicado a ti... Desearía... Pero agradecerte todo lo que has hecho por mi es casi imposible, teniendo en cuenta que esta carta es solo la punta del iceberg...
Pero recuerda esto: encontraré la forma y lo haré, aunque hasta entonces tendrás que conformarte con esta carta que una simple niña te escribe.
Desde el fondo de mi corazón, espero tocar el tuyo.
SIEMPRE tuya,
Una Auryner más.
11 chicas con un mismo sueño, Auryn. Nuestra madre nos enseñó a sonreír, Alvaro García-Gango Guijarro a hacerlo más a menudo. La barba de nuestro peque tiene (mas de) tres pelos. Vivimos bajo la piedra Gango. Será mejor cantar asimilando que el mundo es un poco complejo.
CARTA 1-Gracias por entrar en mi vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario