— Hola guapa — Te dijo.
— Ho-ola — Le contestaste.
— Los chicos me van a llamar tardón, ¿podrías decirles que estamos esperando a que se haga el pan? — Te preguntó él.
— Sí, claro. — Le contestaste.
Saliste, viste el coche de antes, te acercaste temerosa. Tocaste la ventanilla, esta se bajó, te recibió la sonrisa de Álvaro.
— ¡Vaya! Hola. — Te dijo.
— Esto... hola, Carlos me ha dicho que os diga que se está haciendo el pan y que va ha tardar un rato — Dijiste muerta de vergüenza
— Este Carlos, en vez de salir él, te manda a ti — Rió Álvaro.
— No, si mejor, si hacía mucho calor ahí dentro — Exculpaste a Carlos. — Bueno, yo me paso, voy a ver como va el pan. — Te despediste
Al entrar ves a Carlos con una caja de bombones en las manos.
— No cambias,¿ eh, rubio? — Le pinchaste.
— Guapa, no son para mí — Contestó él.
— ¿No? ¿Entonces...? — Preguntaste curiosa.
— Para una chica muy guapa que he conocido hace poco. — Dijo con una sonrisa.
— Vaya, pues me alegro por ella... — Dijiste triste.
— ¿Sabes quién es? — Te preguntó.
— Creo que no — Dijiste mirándole a los ojos.
— Pues creo que deberías conocerla mejor que nadie, porque eres tú.
En ese momento te besó. FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario