— ¿Estás bien, te has hecho daño? — Te preguntó el chico.
Tú levantaste la mirada y viste que él era Álvaro de Auryn, el chico de tus sueños.
Bueno, me he hecho un poco de daño en el tobillo y en el... ejem... culo Dijiste tímida.
Él se rió. Tú te pusiste roja.
— ¿Te hago gracia? — Preguntaste triste.
— ¡NO! Me he reído contigo no de ti. — Dijo con una sonrisa.
— Ah... — También le sonreiste.
— ¿Te apetece una taza de chocolate caliente? Que con la caída, te sentará bien —Te propuso.
— ¡Vale! — Te ayudó a levantarte, y justo te acordaste de tu amiga. — Esto, Álvaro hay un problema...
— ¿Qué pasa? — Pregunto preocupado.
— Que me acabo de acordar de que había quedado con una amiga — Le dijiste.
— Bueno, pues ¡que nos busque!
Reiste y fuiste con él a una cafetería. Allí pedisteis un chocolate caliente cada uno y os lo tomasteis entre risas.
— Vaya, te has manchado — Dijo Álvaro.
— ¿Dónde? — Preguntaste preocupada mientras cogías una servilleta.
— No, espera, así no. Ya te limpio yo. — Dijo Álvaro parándote la mano.
Se acercó a tus labios y te besó dulce y tiernamente para "limpiarte" los labios. FIN.
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