#ImaginaLargoÁlvaro Parte 1

#ImaginaLargoÁlvaro 

*Parte 1*


Llegaste a casa después de un largo día de instituto, hiciste como cada día y al poco de entrar por la puerta, encendiste el móvil y entraste en twitter.
Ese día la rutina era distinta, habían anunciado un concierto de Auryn. Era el inicio de la gira de presentación de su nuevo trabajo, Anti-heroes, el concierto anunciado era en Madrid, te pillaba un poco lejos y sabías que aunque intentaras convencer a tus padres, estos no te iban a dejar. Pero por probar no te costaba nada, así que decidiste hablar con ellos.

— Papá, mamá, ¿os puedo pedir algo? — Les preguntaste.
— Claro, dinos. — Te dijo tu madre.
— A ver, hay un concierto de Auryn en Madrid, me gustaría ir. — Como viste que tus padres no estaban muy convencidos, decidiste aclarar las cosas — Antes de que digáis nada: Tengo amigas allí y sé perfectamente moverme en tren y metro y me voy a alojar en un buen hotel, no me va a pasar nada...
— ¿Estás segura? Madrid puede llegar a ser una ciudad hasta peligrosa. — Te dijo tu madre, preocupándose por ti.
— La verdad es que yo viví en Madrid durante unos años y tampoco es tan peligrosa. — Dijo tu padre dirijiéndose a tu madre.
— ¿Le dejas ir? — Preguntó tu madre.
— Creo que ya es bastante mayor para cuidar de sí misma y no tiene por qué pasarle nada. — Le contestó tu padre.

Al final, tu madre acabó cediendo y te dejaron ir al concierto.
Como querías que todo saliera bien, nada más que te dieran su confirmación, encendiste el ordenador y te pusiste a comprar la entrada para el concierto y pedir habitación en el hotel. Un mes antes del viaje ya lo tenías todo preparado: billetes de tren, metro, planos, ropa...
Fue el mes más eterno de tu vida, pero poco a poco el día se iba acercando. Hablabas con tus amigas de Madrid, y organizasteis todo. El concierto era un viernes por la noche y no podías faltar a clase, así que irías a Madrid cuando acabaras el instituto, dejarías las cosas en el hotel, irías con tus amigas y haríais tiempo hasta la hora del concierto dando una vuelta por las calles de Madrid.

Por fin llegó el ansiado día y tras salir del instituto te dirigiste a casa, cogiste tus cosas y fuiste a la estación de tren. Cuando llegaste a Madrid cogiste el metro y en poco tiempo llegaste a Callao, tu destino. Saliste a la calle, sonreíste, sacaste el plano y buscaste tu hotel.

— ¡HOLA CARACOLA! — Dijo una voz femenina detrás de ti.

Te giraste y viste a dos chicas, una rubia y otra morena, que te eran muy familiares, tus amigas de Madrid.

— ¡HOLA! — Dijiste mientras os dabais un abrazo colectivo. — ¿Y esto?
— Había que hacerte un buen recibimiento, ¿no? — Dijo la rubia entre risas.
— Mis loquis favoritas... ¿Me acompañáis al hotel? Tengo que dejar la maleta.
— ¿Qué hotel es? — Te preguntó la morena. Tú se lo enseñaste en el plano.
— ¡¡Pero si está más cerca mi casa!! Anda, deja las cosas allí, y después del concierto vamos a buscarlas y ya te acompaño yo al hotel.
— ¿No molesto?
— ¡¡Qué vas a molestar, tonta!! Anda, vamos.

Os dirigisteis a casa de tu amiga y allí dejaste todo lo que no te era necesario y os fuisteis a dar una vuelta por Madrid.
Cuando quedaba una hora para el concierto os acercasteis al teatro. Allí os encontrasteis con auryners, que aunque la entrada era numerada, llevaban allí esperando bastante tiempo.
Abrieron las puertas y os fuisteis a vuestros asientos. El concierto fue genial y las nuevas canciones en directo eran increíbles. Cuando terminó el concierto, decidisteis esperar por si podíais ver a los chicos y hablar con ellos sobre vuestra opinión de las nuevas canciones.
Al cabo de una hora de espera, cuando solo estabais tus amigas y tú, salieron. Estuvisteis hablando con ellos y comentando el concierto. Hiciste buenas migas con Álvaro y os reíais mucho juntos.

— Preciosa, ¿dónde vives? Te acompaño, me gusta tu compañía. — Te dijo.
— Me vas a sacar los colores — Dijiste entre risas. — Y bueno no vivo aquí, estoy en un hotel.
— Pues te acompaño al hotel.
— Primero tengo que ir a casa de mi amiga he dejado mis cosas allí. Estarás cansado, no te molestes.
— Si me propongo como voluntario no es molestia, en serio.
— ¡¡Vale!! — Dijiste con una sonrisa.

Tu amiga, Álvaro y tú os fuisteis a casa de ella, cogiste tus cosas y Álvaro y tú os fuisteis al hotel. Con él todo eran risas y en menos de lo pensado llegasteis al hotel.
Entrasteis juntos y fuiste a pedir la llave de tu habitación.

— Hola, tengo reserva a nombre de [T.N.] — Le dijiste a la secretaria.
— Lo siento, no tenemos reserva a ese nombre. — Te dijo ella.
— ¿Cómo que no? ¡Si hice la reserva hace un mes! — Dijiste alterada.
— ¿Lo pagaste? — Te preguntó Álvaro por si habías perdido el dinero.
— No, lo pagaba cuando me fuera. — Le dijiste.
— Pues señorita, algo tuvo que hacer mal, lo siento. — Te dijo la secretaria.
— ¿Y no hay ninguna habitación libre? — Preguntaste desesperada.
— No lo siento.

No te lo podías creer, justo a ti. ¿Qué podrías hacer?

FIN DE LA PARTE 1. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario