#ImaginaLargoCarlos PARTE 2

#ImaginaLargoCarlos

*Parte 2* 



— Mi regalo no se queda aquí. Vamos a entrar — Dijo Carlos. 
— ¡Loco está cerrado! — Le contestaste.
 
— Pues nos colamos. 
 
 
Tu cara era un cuadro, y Carlos, entre risas cogió tu mano y te llevó a la parte de detrás del edificio, decidido a que os colarais allí. 
 
 
— Carlos, que hay cámaras. 
 
— Fíate de mí, por favor. 
 
 
Te dedicó una media sonrisa, no pudiste evitar caer a esa sonrisa, y como una tonta le seguiste. 
 
Carlos te llevó a una puerta que estaba un poco oxidada, le dio una patada y la puerta se abrió. Él entró primero, diciéndote que le esperaras fuera. A los pocos minutos salió, te tendió la mano, se la cogiste y entrasteis juntos. 
 
Eso estaba súper oscuro pero al lado de Carlos te sentías segura. Él te llevó por los inchables entre risas y llegasteis hasta unas escaleras, como no se veía muy bien, Carlos sacó el móvil y lo iluminó. 
 
 
— ¿Te había dicho que esta noche estás extremadamente más guapa de lo normal?
 
 
Tú no contestaste, agachaste la cabeza y te pusiste roja. Él se rió, volvió a coger tu mano y avanzó por las escaleras. Te llevó hasta un tobogán donde, en frente, había un enorme ventanal por el que se veía el descampado donde habíais celebrado tu cumpleaños y el interior del edificio se iluminaba por la luz de la luna. Allí Carlos se sentó y te invitó a que te tumbaras encima suya. Aceptaste, y te tumbaste, apoyando tu cabeza en su pecho. Oías sus latinos, notabas su respiración, olías su colonia. Tus deseos de besarle cada vez se hacían más inaguantables. Entonces, lentamente, levantaste la cabeza y te encontraste a Carlos mirándote a los ojos. Te incorporaste. 
 
 
— Carlos, tengo que decirte algo, sé que puedo parecerte tonta...
 
— Nunca — Te interrumpió.
 
— Déjame acabar. — Proseguiste. — A ver, desde pequeños hemos sido muy amigos, siempre has sido el chico que me sacaba una sonrisa fuera cual fuera mi problema, siempre he podido contar contigo para todo. Pero ha llegado un momento en el que no sólo te veo como un amigo. Hemos crecido, la amistad entre nosotros es más fuerte, pero también mis deseos de tener contigo algo más que amistad. Ya no sólo eres el único que me saca una sonrisa, sino que además, tienes la sonrisa más bonita de todas, que tus ojos son lo más bonito que haya podido encontrar, y que... Te quiero. 
 
 
Carlos no te contestó, simplemente te besó. 
 
 
— No eres tonta, tonto yo que llevo enamorado de ti años, y el miedo al rechazo me hizo ver que tu mirabas a otros chicos. Que nunca sería lo suficiente para mí.
 
— Mira, Carlos, si hay algo que haya aprendido por mi sola es a no infravalorarme porque puede que yo piense que no soy suficiente para algo, pero siempre habrá alguien al que le parecerás bueno. Y mientras que una ventana se cierra, muchas ventanas se abren. 
 
— Unas palabras tan sabias sólo podrían salir de unos labios tan perfectos, siento no habértelo dicho antes.   
 
— No te lamentes, porque ahora estamos juntos, ahora nada nos va a separar. 
 
— Gracias por aparecer en mi vida.
—Gracias por existir Carlos. 
Y otra vez os besasteis, y esta vez un pensamiento rondaba en tu mente, a la vez que tu corazón latía a mil por hora:
"Los deseos se cumplen, da igual cómo los formules o a quién se lo pidas, sólo tienes que saber que eres capaz de ello"
FIN DEL IMAGINA 

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